DISUR comparte con vecinos de Tallaboa Encarnación resultados de evaluaciones ambientales a través del Proyecto 127.2

 

 

 

        (17 de noviembre de 2014).  La continuidad en los procesos de evaluación y realización de estudios ambientales más específicos y profundos en las propiedades impactadas por el Proyecto 127.2 – Ponce – Guayanilla – Peñuelas, es la recomendación principal de ERTEK, (Enviromental Resource Technologies), encargados de los estudios ambientales en la zona de la petroquímica.

El informe científico presentado a la comunidad de Tallaboa Encarnación por parte de Oscar Fontán, representante de ERTEK, proveyó datos concretos de las evaluaciones realizadas a las lugares identificados de hidrocarburos y cuyos estudios ya finalizaron son la Puerto Rico Olefins, Estación de Servicio Tallaboa (AntiguaTexaco 860), Antigua Industria de Estanque de Sal Salt Pond Industries. 

Con visto bueno de la  Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, EPA, por sus siglas en inglés, continúan en proceso de estudio las empresas Oxochem, Caribe Isoprene, Gulf Chemical, HERCOR Chemicals y Texaco Terminal.

ERTEK fue contratada por  la organización de sin fines de lucro Desarrollo Integral del Sur, Inc., DISUR, tras obtener la subvención de un millón de dólares por parte de la EPA para la realización de los estudios ambientales por contaminación petrolífera bajo el Proyecto 127.2.

Para Puerto Rico Olefins, que se compone de unas 38 acres aproximadamente y fue utilizada para la producción de etileno y propileno mediante rompimiento catalítico de butano y nafta entre el 1970 y el 1978.  En la zona se destaca la presencia de asbesto y aunque la EPA ha hecho análisis en el lugar, el amplio uso histórico de la propiedad para el procesamiento y almacenamiento de compuestos de petróleo, probablemente el suelo y el agua subterránea debajo de la propiedad han sido impactados por este tipo de contaminante

Según dijera Fontán, se debe llevar a cabo una evaluación ambiental del sitio como línea de base debido a la presencia de un tanque séptico del cual se desconoce la fecha de su construcción, pero se usa continuamente, además un estudio de pintura con base de plomo.

En la Estación de Tallaboa Encarnación hay presencia de compuestos de hidrocarburos de petróleo en suelo y otros derivados, que han llegado hasta el agua subterránea, con concentraciones superiores los niveles de acción permitidos por la Junta de Calidad Ambiental de Puerto Rico (JCA).  Se recomendó un muestreo de suelo y agua subterránea para compuestos de hidrocarburos de petróleo para caracterizar las condiciones ambientales de la propiedad y un estudio de asbesto con base de plomo, en caso de actividades de remodelación.

En la propiedad de la Antigua Salt Pond Industries hay dos tanques de almacenamiento de aceite combustible cerca del edificio principal que aún contienen producto.  Se supo que hubo un derrame de aceite combustible de uno de los tanques en los años 1970 e impactó el suelo y un canal de agua de escorrentía en el sitio.  El subsuelo alrededor de la antigua zona de la caldera pudo haber sido impactada por constituyentes del anti-escalamiento y compuestos anticorrosivos utilizados para el tratamiento de las calderas de vapor.  Materiales con asbesto y mercurio también podrían estar presentes en el subsuelo, por lo que se recomienda una investigación y un análisis de laboratorio del subsuelo para constituyentes de hidrocarburos de petróleo en el área de los dos tanques de almacenamiento soterrados de combustible, incluyendo el sedimento en el agua de escorrentía en la tierra.

Para Gulf Chemical y HERCOR Chemicals se recomienda un estudio de base Fase II en las áreas de proceso y en la finca de tanques así como en áreas circundantes identificadas durante la evaluación Fase I. La Fase II debe incluir análisis de suelo y de agua subterránea.  Mientras que en la Texaco Terminal se debe realizar muestreo de suelos de la zona no-saturada alrededor de los tanques sobre el terreno y tanques soterrados. La remediación podría no ser viable si la fuente del producto es la instalación de CORCO.

Weldin Ortiz Franco, Gerente de Emergencias Ambientales, de la JCA, escuchó de parte de los investigadores cada uno de sus planteamientos y contestó preguntas a los residentes en cuanto a los procesos a seguir con los resultados compartidos.  Adujo que su agencia gubernamental está al tanto de los problemas ambientales que afectan a la región este de Peñuelas, justamente las comunidades cercanas al corredor petroquímico del sur.

 

El Proyecto 127.2 inició en febrero de 2013 y su fecha de culminación es diciembre de 2015.  Su objetivo principal es identificar instalaciones industriales, comerciales y residenciales abandonadas o sub-utilizadas y con sospecha de contaminación, mejor conocidos como ´Brownfield´.  Una vez este proceso esté finalizado, se establecerán planes de remediación y de reutilización, hacia una futura limpieza y desarrollo.