No le consultaron a EPA la limpieza de la CORCO

Por Michelle Estrada Torres / michelle.estrada@gfrmedia.com

 

El gobierno de Puerto Rico se propone anunciar próximamente los planes para la limpieza de los terrenos y las estructuras de la antigua petroquímica Commonwealth Oil Refining Company, Inc. (CORCO) entre Peñuelas y Guayanilla, pero la oficina de la Agencia federal de Protección Ambiental (EPA) que tiene injerencia sobre ese proceso de rehabilitación alega no haber sido consultada.

En marzo pasado, el gobernador Alejandro García Padilla anunció que CORCO radicó la petición de permisos para realizar la limpieza a un costo de $16 millones. Y a finales de junio, el secretario de Asuntos Públicos de La Fortaleza, Jorge Colberg Toro, dijo en el programa Rubén and Company (Univisión) que en 120 días, aproximadamente, podrían iniciar las demoliciones. Ese periodo se cumple en el mes corriente.

Este medio conversó con Colberg Toro la semana pasada y este no quiso actualizar el estado de los procedimientos, pues “el Gobernador hará un anuncio próximamente al respecto”.

“Eso está bien adelantado, están en un proceso de la compañía. Las fechas que el Gobernador dio en marzo se van a cumplir”, afirmó. García Padilla dijo entonces que en un año, como máximo, empezarían los trabajos y que posteriormente deberían establecerse allí compañías productoras de energía renovable.

No obstante, el jefe de la División de Respuesta y Remediación Ambiental de la región del Caribe de la EPA, el ingeniero Ramón Torres, señaló en entrevista con este medio que “a nosotros no nos vinieron a preguntar” sobre el futuro de las instalaciones de CORCO.

Esto, según explicó, a pesar de que desde la década del 90 “la investigación y limpieza de CORCO se está trabajando entre la empresa y la EPA bajo una orden administrativa de la Ley de conservación y recuperación de recursos (RCRA)” y “cualquier trabajo que se haga en CORCO tiene que regirse por lo que dice la orden”.

El primer paso conlleva investigación, para lo que se aprobó un programa recientemente. Sin eso no puede haber ejecución.

Torres mencionó no haber tenido comunicación con García Padilla ni Colberg Toro, y que no fue hasta el jueves pasado que lograron reunirse con Carmen Villar y Joaquín Oronoz, asesores del Gobernador en infraestructura y desarrollo económico, respectivamente.

Este escenario plantea dos interrogantes: si el gobierno de Puerto Rico en efecto no ha discutido sobre CORCO con la EPA o si es que está utilizando el nombre de esa empresa para referirse, equivocadamente, a otras compañías que estaban establecidas en el extinto complejo petroquímico que ocupa 3,500 cuerdas entre Peñuelas y Guayanilla. De ese total, solamente 800 cuerdas le pertenecen a CORCO y las restantes empresas tienen dueños independientes. Coloquialmente, la gente le llama “la CORCO” a todo ese corredor ubicado en la carretera PR-127.

En cuanto a la futura limpieza de los terrenos y estructuras de esas otras compañías, Torres informó que sería responsabilidad total del gobierno de Puerto Rico, representado principalmente por la Junta de Calidad Ambiental (JCA).

Explicó que la EPA y la JCA están trabajando desde el 1992 con el desarrollo del programa de limpieza voluntaria, que se encuentra en etapa de borrador. “La EPA no le va a determinar al Estado los estándares para evaluar esos procesos, sino que el Estado va a tener sus propios criterios. Así es a nivel nacional. La EPA le está dando dinero a la JCA para que el programa se establezca”, manifestó.

Opinó que mientras el programa se establece propiamente, la JCA puede acoger como proyectos pilotos los trabajos que se propongan hacer en los terrenos de Peñuelas y Guayanilla. Algunas propuestas podrían surgir del estudio que realiza actualmente la entidad Desarrollo Integral del Sur (Disur) en 13 propiedades de esa zona, bajo el programa de Brownfields de la EPA.